¿Eres un soñador?

¿Eres un soñador?

“Los soñadores no podemos ser domados”
– P.Coelho

Estreno apartado en el blog y es más, estreno ¡mi primer escrito web!

Soy estudiante de la URJC y cojo un tren todos los días. Esta frase es tan literal como que casi todos cogemos un medio de transporte todos los días para desplazarnos a nuestros distintos lugares de trabajo/clase.

Hay trenes y trenes. Tú escoges a cual quieres subirte.

Hay trenes y trenes. Tú escoges a cuál quieres subirte.

¿Por qué no hacer lo mismo con las oportunidades?

Las oportunidades no te buscan, se presentan cuando más lo necesitas o de improvisto. Igual es que subconscientemente las llamamos; pero ese es otro tema que tocaremos más adelante. Las oportunidades te permiten moverte, crear, crecer, caer, aprender, descubrir…soñar; pero debes estar preparado para su visita; llegan y tienes cuestión de segundos para responder. Tendrás que tener en cuenta que podría ser un fracaso o todo un éxito, el truco es saber que cuándo las cosas no marchan como deberían debes apearte a tiempo del tren.

Soñar es el reflejo de lo que realmente queremos y deseamos

La mayoría de las oportunidades son visibles a los soñadores.

«¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.»

Citando anteriormente al gran Pedro Calderón de la Barca, soñar es el reflejo de lo que realmente queremos y deseamos. Es nuestro yo inconsciente que no ve barreras ni límites, solo…oportunidades. Una vez te haces soñador, debes aprender a controlarte y saber dónde está tu límite físico y temporal. Porque aunque nuestra imaginación sea infinita nuestras capacidades no lo son.

Todo soñador tiene anotados sus proyectos en una libreta/tablet algunas para cogerlas en un futuro cuando tenga más tiempo, dinero, etc. Pero el tiempo es ahora, siendo estudiantes, cuando no tienes responsabilidades grandes cómo una familia, una casa, un trabajo; cuando otras personas dependen de ti. Tienes el tiempo, la energía, la libertad de defender tus sueños sin importar nada. Porque ¿quién hay menos domado que un Universitario o estudiante?

Y si soy un soñador… ¿Cómo detecto una buena oportunidad?

JA, ojalá lo supiera. Hay algunas que son cristalinas, que te las ponen en bandeja y que no cabe duda alguna de que será todo un camino de rosas. Y por la contra están esas oportunidades verdes de proyectos o ideas, que tocaría desarrollarlas desde cero pero que lo que te aferra a ellas es pensar “será innovador y será toda una experiencia llevarlo a cabo”.

Para aquellos soñadores que teméis enfrentaros a cosas nuevas porque creéis que no tenéis las cualidades para lograrlo. Un consejo, lo que he aprendido es que hay que salir de nuestro hábitat (o zona de confort) para descubrir quiénes somos, ergo…igual a lo que realmente teméis es a conoceros a vosotros mismos y eso tarde o temprano acaba convirtiéndose en vuestra barrera.

¿Qué hay mejor en el mundo que sentirse único y especial en cada cosa que hace?

Si aún no eres soñador y quieres comenzar, todo empezará con un gesto o una pregunta. Tú decides el cómo, cuándo y con quién pero si sientes el impulso esta vez no lo dejes escapar.

Un último apunte, de soñadores se construyeron las grandes civilizaciones y sino… ¿por qué todos querían alcanzar el cielo?