Acuérdate del proyecto “yo”

Acuérdate del proyecto “yo”

Un análisis de los rankings de Freelancer.com permitió concluir que cada vez son más los jóvenes que eligen trabajar de manera independiente.

Cada vez son más los profesionales que optan por dedicarse a su propia marca, y por trabajar en su propio crecimiento personal y no atendiendo a las necesidades y exigencias de una marca o empresa única.

Trabajar por proyectos tiene sus ventajas y sus desventajas, desde luego, la estabilidad laboral no es lo que se viene a la cabeza cuando se piensa en este modo de orientar la carrera profesional, sin embargo, todo pasa por la gestión que tenga la persona de sí mismo y de su trabajo. Nada es seguro en la vida, y mucho menos en el mercado, sea este cual sea. Cualquier asunto de estabilidad, sea de la índole que sea, pasa por hacerte imprescindible.

Como siempre y en todos los ámbitos nos marcan un camino de éxito, y este suele ser un trabajo en una empresa o una marca reconocida. Este camino a menudo sirve para cegar, pero algunos pobres rupturistas a día de hoy comenzamos a pensar que ligar tu carrera exclusivamente a una marca significa perder el control sobre tu propio éxito.

Una empresa es un conjunto de elementos que interaccionan para lograr un objetivo, a grandes rasgos, funciona como una maquinaria de la que tú, pobre recién graduado, tienes un poder limitado, eres un engranaje más, y ahí reside tu poder sobre tu futuro, en una tarea dentro de un gran conjunto de tareas interdependientes.

Una persona que decide dedicarse a trabajar por proyectos o de manera independiente, por ejemplo, emprendiendo, debe ser una persona que se  levanta un día y se pregunta ¿Por qué tengo que dejar en las manos de tanta gente mi futuro profesional?

Se trata de no querer ser una parte más del engranaje, querer trabajar por y para uno mismo, recordando que existe una cosa muy importante a parte de los objetivos de las empresas en las que trabajas, se trata de perseguir los objetivos propios, de acordarse del “Proyecto yo”. Ese proyecto, que si cuidas,  mimas y gestionas cada día, jamás te va a abandonar.

Esto no significa que trabajes solo, la capacidad para siendo uno mismo trabajar en crear objetivos comunes es la mayor de las virtudes. Hablo de dejar de lado la expresión “trabajo en equipo” y pasar a trabajar colaborando. Tu marca y tus objetivos son una parte del puzzle y es importante aprender a encontrar el resto de las piezas para encajar y llegar al éxito conjunto.

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Si tu no apuestas por ti, nadie lo hará

Suena difícil, pero en realidad este concepto gira únicamente en torno a tres puntos:

  • Dar valor a tu proyecto: Cualquier cosa que hagas o digas de manera offline y online tendrá relevancia en tu marca personal, y eso influye directamente en tu trabajo, dado que tú mismo, eres tu marca. Cualquier persona sabe hacer mucho más de lo que piensa, solo tiene que identificarlo, querer hacerlo y esforzarse en ello. Y este punto pasa, por supuesto, por monetizar tu trabajo: recuerda, si tú no te valoras nadie lo va hacer por ti.
  • Crear y seguir objetivos: Crea una estrategia escrita, posiciónate. Eres tu propia empresa, y como tal tienes que saber adónde vas, y sobre todo, cómo quieres llegar. La formación debe ser continua, analiza los errores y los aciertos en cada proyecto en el que participes, y dedica tiempo a decidir cuál es el valor diferencial que aportas para poder explotarlo. No hablamos de un plan de millones de hojas, hablamos de una cara de un papel: dónde estoy, dónde quiero llegar, qué herramientas tengo…
  • Hacerse imprescindible: Toca trabajar, enseña a los demás lo que sabes hacer y crea tus propios procesos de trabajo, analiza los resultados que aportas a los proyectos en los que trabajas y cuando tengas en tu poder la capacidad para decir: “Esto lo hemos conseguido porque yo estoy aquí” entonces, te habrás hecho imprescindible, los datos nunca mienten. Pero importante, nunca, jamás pierdas de vista que no eres el único imprescindible, si miras a tus lados encontraras a todo el resto de personas que saben hacer aquello que tu no sabes hacer y que sin ellos, nunca hubieras llegado al objetivo final.

No existe una fórmula mágica para el éxito en los proyectos… sencillamente se trata de aprender de la experiencia y trabajar con dedicación. Para ser imprescindible tienes que convertirte en el ingrediente secreto de la Coca-Cola, nadie sabe qué es lo que tiene, pero siempre que está ahí, funciona.